Sequía y océanos ácidos… así se siente el cambio climático en México



El cambio climático ocasionó un episodio de sequía en México, y que sus costas del océano Pacífico se encuentren entre las que tienen los mayores niveles de acidificación del mundo, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en su más reciente informe.

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El informe El estado del clima en América Latina y el Caribe en 2020 revela que la región de América Latina y el Caribe es una de las más afectadas por los fenómenos meteorológicos extremos: desde la muerte y devastación ocasionadas por los huracanes Eta e Iota en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y la intensa sequía y la inusual temporada de incendios que castigaron la región del Pantanal del Brasil, Bolivia, el Paraguay y la Argentina.


En México, una de las repercusiones que se observaron fue el episodio de sequía que se vivió en 2020, como parte del fenómeno generalizado que se vivió en toda América Latina.

“La debilidad del monzón norteamericano, junto con las temperaturas de la superficie del mar más frías de lo normal asociadas a La Niña que se registraron en el Pacífico oriental, provocaron un episodio de sequía en México”, señala el reporte.

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A nivel regional, la sequía generalizada en la región tuvo repercusiones, como la bajada del nivel de los ríos, dificultades para el tránsito por las rutas interiores de navegación, y la reducción del rendimiento de las cosechas y de la producción de alimentos; este último factor agravó la inseguridad alimentaria en muchas zonas.

El calentamiento global también tuvo un efecto preocupante en el calentamiento de la temperatura del mar y la acidificación de los océanos.

De hecho, los efectos de la acidificación de los océanos en los arrecifes de coral y las posibles consecuencias perjudiciales para la vida marina y las comunidades humanas que dependen de ella en la región de América Latina y el Caribe son particularmente graves en el Caribe.


“A escala mundial, los mayores niveles de acidificación se encuentran en la zona oriental del Pacífico tropical comprendida entre la parte del océano Pacífico que baña las costas de México y América Central y las zonas costeras del Ecuador. El sistema arrecifal mesoamericano es la segunda barrera de coral más grande del mundo”.

La temperatura de la superficie del mar en la zona tropical del Atlántico Norte fue más alta de lo normal durante todo el año.

En 2020, la temperatura de la superficie del mar en el Caribe alcanzó un récord de 0.87 °C más con respecto a la media del período 1981-2010 y superó la anterior anomalía máxima de 0.78 °C más registrada en 2010.

A partir de mayo de 2020, las temperaturas de la superficie del mar comenzaron a enfriarse gradualmente en el Pacífico ecuatorial y se instauró un episodio de La Niña.


La presencia de masas de agua más cálidas en el Atlántico contribuyó a una temporada de huracanes más activa de lo normal.

Fenómenos meteorológicos extremos

En El estado del clima en América Latina y el Caribe en 2020 se presentan los efectos del aumento de las temperaturas, el cambio en la distribución de las precipitaciones, las tormentas y el retroceso de los glaciares.

El informe muestra cómo la vida marina, los ecosistemas costeros y las comunidades humanas que dependen de ellos, se enfrentan a las crecientes amenazas de la acidificación de los océanos, el calentamiento de sus aguas y el aumento del nivel del mar.

El informe se dio a conocer el 17 de agosto en una conferencia de alto nivel titulada “Working together for weather, climate and water resilience in Latin America and the Caribbean” (Trabajando juntos por la resiliencia hidrometeorológica y climática en América Latina y el Caribe), organizada por la OMM, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).

Su presentación se produce después de que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó el informe Climate Change 2021: the Physical Science Basis (Cambio climático 2021: Bases físicas), en el que se afirma que las temperaturas en la región han aumentado más que la media mundial y es probable que sigan haciéndolo.

Según ese trabajo, también se prevén cambios en la distribución de las precipitaciones, así como una intensificación de la subida del nivel del mar, las inundaciones costeras y las olas de calor marinas.


“La región de América Latina y el Caribe es una de las más afectadas por los fenómenos hidrometeorológicos extremos. Entre las repercusiones más importantes cabe destacar la escasez de agua y el desabastecimiento energético, las pérdidas agrícolas, los desplazamientos de población y el deterioro de la salud y la seguridad, cuestiones que no hicieron más que agudizar problemas derivados de la pandemia de COVID‑19”, dijo el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

Sin embargo, las medidas de adaptación, en particular los sistemas de alerta temprana multirriesgos, están poco desarrolladas.

El reporte de la OMM hace un llamado a redoblar la voluntad política y el apoyo financiero para reforzar los sistemas de alerta temprana y los servicios meteorológicos, climáticos e hidrológicos operativos en apoyo de la gestión de riesgos y la adaptación.

Mira aquí la representación gráfica del informe (en inglés)

Casi la mitad de la superficie de América Latina y el Caribe está cubierta de bosques. En esa región se concentra alrededor del 57% de los bosques primarios que quedan en el mundo, que almacenan unas 104 gigatoneladas de carbono.

Los incendios y la deforestación amenazan uno de los mayores sumideros de carbono del planeta, y sus repercusiones son de gran alcance y duraderas, advirtió el profesor Taalas.

Entre 1998 y 2020, los fenómenos climáticos y geofísicos se cobraron 312 mil vidas y afectaron directamente a más de 277 millones de personas.

“Tal y como deja claro el informe, el cambio climático está afectando a los medios de subsistencia en la región de América Latina y el Caribe, además de incrementar el riesgo de desastres”.