México pierde 0-2 con Brasil y se termina el sueño del “quinto partido”



La utopía del “quinto partido” llegó a su fin para la Selección Nacional de México, que pese a que le dio pelea a Brasil, al final fue derrotada 0-2 por la Verdeamarela, que logró su boleto a cuartos de final de la Copa del Mundo Rusia 2018.


Los goles de la victoria fueron obra de Neymar Jr. al minuto 51 y de Roberto Firmino al 88. Con este resultado, el cuadro sudamericano se verá las caras con el ganador del juego entre Bélgica y Japón.


El triunfo sobre Alemania solo entra en el anecdotario en la historia de México, que al final fracasó en su intento de llegar a un quinto partido, y no fue por ganas, sino sencillamente porque en calidad Brasil tiene más, lo que le permitió salir adelante en este juego.


Los de la Concacaf encararon este duelo con la conciencia plena de que la prioridad era tener el balón para que la Canarinha tuviera la menor posibilidad de hacer daño, por ello el técnico colombiano Juan Carlos Osorio decidió colocar de titular a Rafael Márquez en el medio campo, para junto con Andrés Guardado y apoyados por Héctor Herrera no permitir los avances del rival.


El planteamiento y la ejecución fueron efectivos durante los primeros 20 minutos de acción, pero con mínima posibilidad de hacer daño a la meta brasileña. Y pese a que los de la Conmebol no eran tan claros al frente, la calidad de sus jugadores les permite siempre inquietar al rival en cualquier momento y eso sucedió al minuto 24, en un desborde por izquierda de Neymar Jr., que sacó un potente disparo que Guillermo Ochoa a dos manos evitó la caída de su marco. A partir de ese momento el pentacampeón se sintió más cómodo en la cancha y presionó la meta rival, en la que nuevamente Ochoa fue factor al sacar un disparo de Gabriel Jesús que tenía como destino el fondo de las redes, para irse así al descanso.


Para la parte complementaria, el Tri buscó retomar lo que hizo en el arranque del lapso inicial; sin embargo, Brasil continuó de la misma forma en que terminó y tras una nueva salvada de Ochoa a disparo de Coutinho logró terminar con el cero. Todo se originó por el sector de la izquierda en los pies de Neymar, quien se cortó al centro y cuando tres jugadores lo seguían, tocó de “tacón” para Willian, que por izquierda llegó casi a línea de fondo para mandar un tiro-centro que Neymar se barrió para ponerla adentro al minuto 51.


Con el juego donde menos lo quería, el técnico Juan Carlos Osorio mandó a la cancha a Jonathan dos Santos para intentar copar el mediocampo que se perdió con la salida de Márquez y que ocupó Edson Álvarez. Mientras que Brasil tenía el partido donde más lo quería, ya que no se volvió loco en la búsqueda de una segunda anotación, sino que sabía de la necesidad del rival para intentar “cazarlo” en un contragolpe.


Necesitado de goles, Osorio mandó a la cancha a Raúl Jiménez en lugar de un Javier Hernández que nada pudo hacer al frente en todo el juego; sin embargo, el exjugador del América tampoco encontró balones a modo.